Ya sé que es una de las principales carencias de los supervisores y que a usted le generan un verdadero dolor de cabeza. Sabemos que usted como plan de carrera le da la oportunidad al talento interno de crecer, pero ¿qué sucede cuando de la noche a la mañana el «cuate» de todos, el más querido de la planta, el que siempre ha ayudado a quién lo necesita pero además es el defensa central del equipo de fútbol, se convierte en supervisor, en el líder?.

Empieza a tener un sin fin de nuevas responsabilidades entre las cuales le toca dirigir a un equipo de ventas, de producción, de almacén, de campo, que tienen un objetivo claro y sin más, la presión llega a tope. De aquel compañero afable y simpático que todos querían, en ocasiones se sube al ladrillo y se convierte en todo un capataz, en un dictador, en otros casos, los nervios de plastilina le hacen colapsar y es entonces cuando su equipo de trabajo lo trata con la punta del pie, no lo respetan, no le hacen caso, impuntualidad, falta de productividad, cero ventas, cero calidad y un sin fin de etcéteras.

Y es normal, ¿sabe?, si bien, todos vamos desarrollándonos y creciendo en la empresa, no todos aprendemos al mismo ritmo por eso en ocasiones se le agrega un ingrediente adicional a la compleja tarea de ser supervisor: la edad. «Que me va a enseñar este mocoso, si tengo 15 años dedicándome a lo mismo», «Yo puse la primera piedra y soy «compa» del «Inge», que se cree este que me va a venir a decir que hacer», «Está ahí, porque tiene algo que ver con el gerente» y así, una serie de pretextos por los cuales el equipo de trabajo pone sus limitantes para trabajar con nuestro flamante nuevo supervisor.

Lo que sucede es que cuando llega el momento de escalar a una persona o se presenta una vacante para crecimiento interno de los colaboradores, tomamos en cuenta conocimiento, alcance de objetivos, actitud, carácter pero difícilmente observamos o medimos el liderazgo; tema que es un verdadero talón de Aquiles en la industria mexicana, pues actos de corrupción o porque ponemos no, al mejor, sino al que le cae mejor al jefe inmediato, generan que el liderazgo sea algo de lo que menos nos importe pues de alguna manera esta «apadrinado» y respaldado por fuerzas superiores que van más allá de su comprensión.

Sin embargo, estimado lector, que usted llegó aquí, sabe que profesionalmente es un área de oportunidad en su corporación independientemente del giro, el desarrollo de los supervisores es vital para que la primera línea sea productiva, efectiva y armónica.

No se nace con el liderazgo, es resultado de la educación inclusive la de casa, por lo general el carácter de los padres forja el de los hijos convirtiéndolos en personas con mayor temple e inteligencia emocional. Ahora, si sus supervisores no tienen el carácter, aún así, el liderazgo se puede desarrollar.

¿Cómo desarrollarlo? Ahí esta el meollo del asunto.

Primero. Usted debe entender que no es sólo una cuestión de un entrenamiento. Por ejemplo, en nuestro curso de «Desarrollo de supervisores», sus colaboradores conocerán y podrán aplicar diferentes tipos de liderazgo según sea necesario; si no hay oportunidad de concesiones y flexibilidad en tiempos: liderazgo coercitivo, si es momento de realizar alianzas y buscar apoyos oportunos: liderazgo conector, si lo que se requiere es dar asesoría, guiar, acompañar en el crecimiento del equipo: liderazgo coach, etc.

Segundo. Hay que entender que el manejo de conflictos interpersonales no se soluciona con el poder jerárquico de un supervisor, se necesitan una serie de técnicas y estrategias para evitar la confrontación, para aprender a mediar y dirigir justamente, los conflictos.

Tercero. Sus nuevos supervisores, ahora líderes de su organización deben entender que su papel al final del día, es convertirse en agentes de cambio para la empresa. No sólo se trata de llevar las riendas de un equipo de trabajo, si no se busca la trascendencia, si no se busca destacar, intentar y hacer cosas diferentes, entonces, esa persona está perdida totalmente.

Siempre he considerado que es responsabilidad inmediata de las gerencias el hecho de que al menos, sus supervisores estén bien preparados y tengan las herramientas necesarias, pues al momento de las situaciones difíciles, es cierto, que con el esfuerzo de todo el equipo sacarán a flote el barco, pero si el capitán no tiene ni la más pálida idea de como navegar, entonces, usted querido lector, está metido en una graaaaan complicación y ahí le encargo…

Rock´n roll, people!