De la insoportable motivación del ser y el liderazgo de los equipos de trabajo.

Si estimado lector, acá estamos de vuelta. Estuvimos nada más de parranda que no muertos, alejados del blog un poco, pero nunca olvidando este bonito espacio de lectura y comprensión.

El caso es, que desde hace varias semanas ha habido una tendencia clara de nuestros clientes y amigos respecto a proyectos relacionados con el liderazgo y la piedra angular: la motivación del personal. Resulta ser, que siempre nos preguntan: ¿Dentro del curso de liderazgo tocan la motivación del personal? y viceversa, ¿En el curso de motivación se ve liderazgo?. La respuesta empieza a ser cada día mas compleja, ¿Uno incluye al otro? -Si-, ¿El otro se ve aparte? -Si también-, ¿Entonces cómo funciona? -Junto pero separado-.

Vamos por partes.

¿Qué es primero la motivación o el liderazgo? Todo buen líder debe de saber motivar a su personal. Pero también la motivación no solo proviene del líder. Es un tema tan confuso como complejo.

El líder evidentemente debe de desarrollar las competencias básicas para alcanzar este propósito. Uno de los grandes problemas de la industria en México es la rotación del personal, porque para bien o para mal, dependiendo de donde usted lo vea, el talento se mueve porque enfrente me dan $100 más, porque enfrente me dan comedor, porque entro media hora más tarde, porque me dan vales de despensa, etc.  Al final, todo, tiene que ver con la «motivación», los esquemas de prestaciones, las políticas cuadradas, los malos jefes, trabajo muy pesado, horarios esclavizantes, poca accesibilidad y salarios miserables son el pan de cada día, y si estimado lector, todos siempre vamos a buscar donde estar más cómodos y mejor pagados.

Por ello, en estos tiempos esta con todo el famoso «salario emocional», que no es otra cosa más que darle nuevos dividendos al personal más allá de los económicos, del dinero contante y sonante. Como usted sabe, en JST&C acabamos de lanzar una nueva división de atracción de talento (si no sabía, le cuento) con estrictos controles y evaluaciones por competencia, y nos damos cuenta que las empresas en un gran porcentaje no están preparadas para ello, sigue siendo una administración tradicional en la que te pago por algo, trabajas por objetivo y listo.

Ahora no esta mal esto, sin embargo, recordemos que cada persona trabaja por algo más que dinero, si, «Dios nos hizo guapos pero no ricos» pues inicialmente los billetes son los que nos ayudan a satisfacer las necesidades elementales, pero ¿Y qué más?, ¿Cuál es el significado de levantarme todos los días a las 5 am para sufrir con el transporte, el tráfico, el calor, el frío, las juntas maratónicas, los jefes insoportables? Este es el meollo del asunto, «te pago para que hagas un cierto trabajo», nada más.

Entonces, es aquí en donde el líder debería entrarle al quite, es en donde debería ayudar a los colaboradores a buscar y encontrarle sentido a su chamba, apoyarle en la incansable búsqueda de su «Zanahoria». La zanahoria es un concepto en el que hacemos alegoría a uno de los famosos cortos animados de Disney en el que un mago y su conejo previo al acto, se pelean porque uno no comprende las necesidades del otro y el otro, está desmotivado. ¿El resultado? Un caos de principio a fin.

La zanahoria estimado lector, es esa motivación que sale de las entrañas de la gente, no el coche, no la casa, no los tenis bonitos, vacaciones en la playa, es esa motivación intrínseca que amplifica las cualidades humanas, esa distancia tan corta pero tan difícil de alcanzar de quién eres a en quién quieres convertirte.

Impulsar y fomentar este proceso cognitivo es una de las obligaciones del líder pero que es bien difícil de desarrollar, principalmente, porque «así me enseñaron a mi» y «así siempre han sido las cosas», y es el cuento de nunca acabar.

Por otro lado, está la motivación personal, la que cada uno de los colaboradores debería de tener, pero siendo sinceros, estimado lector… casi nadie la tiene, en su mayoría, nos encanta que nos apapachen, feliciten, nos den la palmadita en la espalda y bueno, nos encanta colgarnos la medalla del «Si se pudo». La motivación en este sentido, la platicamos más adelante.

Luego entonces, con todo este escenario, el curso de liderazgo incluye la motivación del personal, por supuesto. El desarrollo de supervisores, también. ¿Habilidades gerenciales? ¡Claro!, pero no solo hablamos de la importancia de la motivación, le damos técnicas y herramientas para que las ponga en marcha.

Por ello, le comparto 3 técnicas rápidas y fáciles de implementar:

  1. La visión de futuro: Usted tiene que ayudar a su colaborador a definir cuál es su punto A de inicio y cuál es el punto B al que quisiera llegar. Después usted tendrá que guiarlo para que juntos encuentren el camino del como llegar ahí (recursos, tiempo, formas, estrategias) pero ¡abusados!, el colaborador por lo general tiende a autosabotearse con pensamientos tan de pueblo como «Pues es que pobre nací, pobre moriré», «Esta bien difícil, no creo poder», «Jodidos, pero con salud», le aviso, no deje que el colaborador se derrote antes de empezar, ahí entran sus habilidades como líder.
  2. Baby steps: Como su nombre lo indica, dirija a su colaborador para trazar un plan a corto, mediano, largo plazo planes ambiciosos, retadores, desafiantes, de los que le quitan el sueño. ¿Listo? Ahora, simulemos que es un bebé y que tienen que llegar a esas metas. ¿Cuáles y cuántos pasitos debería dar un pequeñín para alcanzar eso?, un paso a la vez, un día a la vez, una GRAN conquista a la vez. La paciencia es el principio del éxito.
  3. Modelo a seguir: Ok, si, tal vez usted como líder no sea el modelo a seguir de su colaborador, pero, usted es el mentor. La pregunta clave es: ¿A quién admiras?, ¿Cómo quién te gustaría ser?. Ojo aquí, modere, porque es probable que digan como Carlos Slim, bueno si, ¿Quién no?, pero ¿Qué tan terrenal puede ser?, proponga modelos alcanzables, reales y ante todo, medibles.

Ya se que no es un ejercicio fácil este que le propongo, nadie dijo que lo fuera, sin embargo usted como su líder, gurú, guía, indio blanco, tiene que aventurarse, después de todo si no es usted, ¡Nadie!.

Y si no sabe por donde empezar, háblenos, acá le ayudamos con muchísimo gusto.

Rock´n roll people!