Para muchas empresas el concepto de AMEF (Análisis de Modo y Efecto de Falla) hoy en día es nuevo. Sin embargo, es una herramienta, que lleva muchísimos años aplicándose, principalmente en la Industria Automotriz y muchas personas creen que de ahí se generó y solo ahí se utiliza, pero más equivocados no podrían estar.

¿Qué es AMEF (Análisis de Modo y Efecto de Falla)?

El AMEF (Análisis de Modo y Efecto de Falla) es una herramienta, que es utilizada precisamente como su nombre lo dice para prevenir fallas en los procesos, y si en cualquier proceso.

Fue creada en los años 40’s, por el ejercito de Estado Unidos, posteriormente fue adoptado por la misma NASA, en los años 70’s Ford, lo adopta para la industria automotriz y en los años 90’s, es cuando la AIAG (Automotive Industry Action Group) lo ha establecido como un requerimiento para los proveedores de la industria Automotriz. Sin embargo, como ya lo mencioné anteriormente, no es una herramienta exclusiva de esta industria.

El ejemplo más claro que existe hoy en día del uso del AMEF, es que muchas organizaciones lo están utilizando para realizar su Gestión de Riesgos, que hoy en día es un requerimiento mandatorio de ISO 9001:2015.

Lo que hace directamente el AMEF, no es otra cosa, mas que ayudar a que los procesos sean eficientes, no tengan fallas, estas se prevengan y se puedan identificar desde antes que sucedan, sus posibles causas y efectos, con el afán de prevenir su aparición.

Esto es así, por ejemplo: un AMEF, podría evitar que, en un procedimiento quirúrgico, el grupo médico no le faltara ninguna herramienta, ni insumo que requiera dentro del quirófano. O podría evitar que tu hamburguesa, sea escuálida e insípida y realmente se parezca a aquella que te muestran en el marketing.

En pocas palabras el AMEF nos tiene que ayudar para darle confianza a nuestros clientes, de que todos nuestros productos y servicios, siempre van a llegarle con la calidad e integridad que le ofrecemos y que van a cumplir cabalmente con sus requerimientos y funcionalidades, para lo que están hechos.

¿Cómo lo hace? Identificando perfectamente bien las fallas potenciales posibles, tanto del diseño como del proceso de nuestros producto o servicio. Identificando de esas fallas, las causas potenciales y sus efectos. Posteriormente definiendo el nivel de impacto que puede tener esa falla en el funcionamiento del producto o servicio con las Severidad. También definimos los niveles de ocurrencia y detección y establecemos métodos de control que nos ayuden a minimizar la ocurrencia y maximizar la detección. Para finalmente establecer acciones recomendadas que nos ayuden a que las fallas nunca ocurran.

Realmente es un proceso muy sencillo, sin embargo, lo complicado es poder diferenciar entre la falla, la causa y el efecto y cuales son las funcionalidades del producto o servicio y las etapas del proceso, para con ello poder realizar un adecuado AMEF.

¿Quieres prevenir y gestionar adecuadamente los riesgos en tu organización? ¡Usa AMEF!

 

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